domingo, 7 de agosto de 2011

Literal

Las recuerdo bien aunque ya no quede ni rastro, las recuerdo vistas desde abajo brillando en todos lados a la oscuridad, de distintos colores, pintadas en la pared, en el techo, en la cama y en nuestra ropa. Recuerdo que pensaba en cierta canción que después escuchamos. Recuerdo que sonaba The Killers, pero no recuerdo la música exacta. Se que poco antes perdí una apuesta, pero fue con honor, tu solo reías porque perdí por tu causa. También recuerdo los caracoquesos y la coca-cola. Recuerdo, sobre todo, tus ojos apenas visibles en la oscuridad y tu sonrisa libre. Recuerdo olvidar de a poco al universo entero menos a ti, menos a las estrellas pintadas que miraba cuando no apretaba los ojos.
Hasta que lo olvidé por completo, solo quedaron las estrellas y tu.

miércoles, 20 de julio de 2011



Si me dijeran pide un deseo,
preferiria un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

:)

sábado, 9 de julio de 2011

Teníamos muchos cascabeles

Este es el espacio en donde soy libre para reclamar y para decir una vez más, que soy la más pava del universo. Así que eso. Soy la más pava del universo.
Ahora es cuando yo debo escribir una entrada eterna intentando explicar lo que pasó durante 4 años. Pero no. No me da, es demasiado y no hay nada claro, porque el pasado es y será siempre borroso. Hay muchas cosas por admitir y otras tantas por quitarle el polvo y la sábana blanca, además, el polvo me hace estornudar. Así que no. Ya hicimos todo el ruido que quisimos hacer, pero bajo el agua. Nadie escuchó jamás, ni yo.

¿No es necesario, o si? Si, puede que si. Pero no.

domingo, 3 de julio de 2011

Tengo

Una azul gastado, recordando una promesa de los que están siempre conmigo.
Una verde desteñida, que me dice el número de decepciones y no olvida nada.
Otra azul, que prometió amar junto a su gemela y ser ancla al cielo sin caer jamás.
Una morada, afirmando que se puede ser feliz en la oscuridad si no dejas de buscar.
Dos que mantienen en mi las causas que no abandonaré hasta que muera.
Una trenza celeste mal pintada, que sabe de lindos momentos.
Un espiral lila, que tome prestado de un lugar que me trae paz.
Un montón de cuentas de colores, que saben quién fui.
Y ahora tengo una tejida de tres colores, con tres cuentas que quieren ser muchas más.